lunes, 20 de febrero de 2017

ESCUCHA ACTIVA

Alguna vez me han preguntado... ¿Por qué te agachas para hablar con tu hija? Yo no conocía lo que era la escucha activa, simplemente lo hacía por inercia, pienso que aunque nuestros hijos sean unos seres pequeños que van creciendo poco a poco se merecen el respeto de podernos poner a su altura para explicar las cosas. 

Como digo, desde hace mucho tiempo, cuando Carlota me quiere decir algo, o sobre todo, cuando tiene una rabieta o está frustrada por algún tema, yo me agacho para ponerme a su altura, que pueda verme la cara, los ojos y me escuche lo que le estoy diciendo. Ella muchas veces me imita y, como no, yo me parto de la risa, porque es tan bonita, inquieta, divertida y sobre todo dulce que es imposible no quererla y querer lo mejor para ella.

Un día salió la noticia de que el Príncipe Guillermo se agachaba siempre que estaba con su hijo, por lo visto, a la prensa inglesa les había llamado la atención este hecho, pues se salta el protocolo, completamente, para poder ponerse a la altura de su hijo y comentar con él lo que ven, y sobre todo que el niño se sienta querido y respetado (la noticia fue esta: Pincha Aquí). Y pensé... ¿por qué le dan tanto bombo y platillo... yo lo hago desde siempre? Claro que yo no soy más que la reina de mi casa, 😅😅😅, así que no es noticia, pero me pareció sorprendente que a día de hoy esto no se tenga tan en cuenta y llegue a ser noticia.

Justamente, en esa misma noticia nombran a Leticia Garcés Garrea, pedagoga:

una forma de comunicación entre los miembros de la familia que va a permitir desarrollar la empatía, a la vez que proteger los vínculos afectivos

Por ejemplo, cuando Carlota entra en modo rabieta, siempre hago lo mismo, me agacho, voy acariciando su cara, sus brazos, si me deja le doy un abrazo y un beso. Cuando está más o menos calmada siempre le digo, mírame a los ojos, al ponerme a su misma altura, ella misma se centra en mi, en lo que le digo, y la rabieta se pasa sin más. Ella entendiendo que no pasa nada por estar frustrada, pero que siempre podemos buscar una nueva solución que nos vaya bien a todos. Para mi es una manera en la que demuestro a mi hija que estoy a su lado, que la entiendo y que se puede sentir protegida y arropada, además de dar importancia tanto a lo que me dice ella como lo que lo que digo yo.


En algunas revistas que hablan de este tema siempre te explican las ventajas que este pequeño gesto, agacharte y ponerse a su altura, puede llevar:

- Impulsar su autoestima, pues te escucharán y sentirán la confianza de poder expresarse en cada momento. 
- Fomentar la empatía de tu hijo 
- Fortalecer un vínculo entre los dos 
- Puedes hacerles entender una conducta inapropiada y explicarles y ayudarles a entender el por qué puede estar mal hacer eso. 
- Los padres pueden ejercer "cierta autoridad" pero sin ser autoritario, siempre sin miedo, pero siendo firmes en cada momento.

Como he dicho, muchas veces, me preguntan... ¿Por qué te agachas? Siempre contesto... Y por qué no?? A ti te gustaría que te viniera un gigante y te hablara desde las alturas sin mirarte a la cara. Yo no soporto que una persona de mi misma altura no me mire cuando me habla, pues imaginaos lo que deben sentir nuestros hijos.

Este pequeño gesto para nosotros, es un gran gesto para ellos y podemos ayudarles en muchos momentos. Es como sentarnos a ver los dibujos con ellos, ponernos a su lado y a su altura, en sus juegos y divertirnos en familia.

¿Y vosotros? ¿Os agacháis para hablar con ellos?

1 comentario:

  1. Ostras, sí, yo me agacho pero no sabía nada de los de la " escucha activa".
    Buen post!!

    Besotes corazón!

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