lunes, 10 de julio de 2017

HARTA DE TODO

Este post lo escribí hace unos días, 7 días para ser más exactos, mientras la peque y mi medio limón dormían. 

Hoy no tengo un buen día. Hoy he llorado. En general no puedo quejarme de mi vida. Tengo un marido que me quiere y me apoya y aunque a veces parece que hablamos idiomas distintos, siempre está ahí cuando lo necesito. Tengo una hija que adoro y que gracias a ella cada día redescubro cosas olvidadas y descubro cosas que no sabía.
Pero desde hace unos meses ando entre dos aguas. Como ya sabéis, cambié de trabajo a finales de febrero. Era algo que necesitaba y anhelaba desde hacía tiempo. Estaba en un trabajo que no se me valoraba, que me explotaban y que además una persona me hacía la vida imposible. Aguanté lo inaguantable porque necesitábamos el dinero. Muchas chicas pasaron por el puesto y no duraron más de dos semanas, yo aguanté dos años, pero un día me dije: BASTA! Y me puse a buscar. Tuve suerte, o un buen curriculum, porque sí, me explotaron pero el nombre de el sitio donde estaba es archiconocido en el mundo y eso siempre abre puertas.

Ahora estoy en un trabajo que se me quiere, que me apoyan, que me gusta y aunque empecé sin expectativas, ahora hasta tengo el sueño de pertenecer, algún día a la propia empresa, porque aquí sí me gustaría quedarme. 

Y mientras estoy feliz por ello, soy infeliz en otro aspecto. Mi medio limón está en paro y no hay manera. No hay manera de que le llamen, no hay manera de que haga una entrevista, no hay manera de remontar. Me siento mal porque no lo puedo ayudar. Me siento mal, por sentirme feliz al ir a trabajar. Me siento mal porque no llegamos a final de mes y cuando digo no llegamos, es que NO LLEGAMOS. Malabarismos y a veces, días sin comer el uno o el otro para que la peque nunca le falte de nada. Así son nuestros días y hoy, esta noche he explotado, no he aguantado más. Su mierparo se ha acabado, ahora un mes sin cobrar y luego la ayuda. Ayuda que si lo otro no llegaba... esto menos . Y hago números y pienso... recorto de aquí, recorto de allá, metemos aquí, hacemos... y nada que no llega. 

Encima somos de esos que nos encerramos en casa. No gastamos, lo poco que lo hacemos es cuando invitamos o nos invitan para poder ir a casa de alguien, ni a tomar un café, porque después te pasas un mes maldiciendo el porque saliste ese día a comer un bocadillo o unas tapas, cuando podrías haber quedado para ir de paseo. Penoso. Penoso tener un trabajo y que no te dé para nada más que para pagar facturas. Penoso tener la edad que tenemos y pedir dinero a mis padres para que nos ayuden. Penoso el no poder vivir una vida con la que soñabas, sin grandes lujos, pero con un poco de colchón y tranquilidad para los días malos. El colchón nunca lo hemos tenido. Vivimos al día sin ahorros, y sinceramente eso me ahoga, me ahoga en la desesperación.

Y hoy una persona me dice: ¿Para cuando un hermanit@ para tu peque? y ahí me he desmoronado. Siempre he querido tener más de un hijo. Soy hija única  y no quería eso para mi peque. Quería que se criara con otro peque en casa, teniendo esos momentos de complicidad, de peleas, de amor infinito... pero se desmorona, ese sueño se va por la taza del váter cada vez que pienso en nuestra situación. 

Llega un momento en la vida, en que no puedes más y ese momento, para mi ha llegado hoy. Quiero bajarme de la vida. Quiero decir, ya basta!!! 

Todo esto lo escribí con lágrimas en los ojos, pensando en lo mal que me sentía. Normalmente esto lo escribo en un diario, pero aquel día, tenía el móvil cerca y lo escribí aquí. Lo dejé y hoy lo he releído. Sigo estando bastante tocada. Sinceramente no sé por dónde vamos a seguir, no sé qué va a pasar con nosotros, pienso en darle un techo y comida a nuestra hija y quiero por todos los medios que así sea, pero no veo cómo terminará esto. A veces me levanto con un nubarrón en la cabeza, pero al cabo de un par de días ese nubarrón escampa y me deja durante una temporada. Parece que esta vez ha venido para quedarse y tengo miedo, mucho miedo. Necesitaba soltarlo, necesitaba escribirlo, necesitaba que alguien lo leyera. No por los mensajes de ánimo que puedan suscitar, si no simplemente porque necesitaba que mucha gente supiera por lo que estamos pasando.

Así que a todos aquellos posibles amigos que me leen. Si no quedamos con vosotros, no es por falta de ganas, si no por falta de dinero. Hoy por hoy es lo que nos toca vivir. Y lo peor es sentir esa sensación de impotencia. Soy de las pocas personas, por no decir la única (excepto su madre) que conoce a mi medio limón. Él parece fuerte, parece que no le importe nada y que es feliz, pero no. No lo es. Sé cómo lo está pasando, sé cómo se está sintiendo y yo tengo que ser la fuerte, pero no puedo y pienso, muchas veces que le estoy fallando al no serlo, porque necesita alguien que le diga: Venga, que no pasa nada, algo saldrá. Pero es que no puedo y es el pez que se muerde la cola, me siento peor y peor y peor.  

8 comentarios:

  1. Lamento mucho la situación por la que estás pasando. Yo creo que todos los de nuestra edad nos estámos dando un frentazo con la realidad porque, acostumbrados a ver que nuestros padres tenían trabajos para toda la vida con todas las prestaciones, a nosotros nos ha tocado una situación completamente diferente, y toca asumirla,así sin más.
    Es normal que te de el bajón pero tú ve a trabajar súper contenta sabiendo lo mucho que aportas a la familia... que quieres tener más hijos? No des por hecho nada.... la vida cambia a cada momento, no te adelantes, vive solo lo de hoy. Por lo menos a nosotros nos funciona sentir lo de hoy y no adelantarnos. Deseo de corazón que tu Limón supere este bache. Y si. Se vale gritar, llorar y querer mudarse de planeta. Te mando un abrazo grande

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    1. Muchas gracias por tus palabras de ánimo. La verdad es que necesitaba desahogarme un poco. Es verdad eso que dices: acostumbrados a ver a nuestros padres con un trabajo para toda la vida cuesta mucho y que mi medio limón cumpla este año los 49 también, porque para algunos trabajos ya es mayor... en fin, de una forma u otra saldremos, pero a veces lo ves tan negro que te entra algo de depre al ver que no puedes hacer ciertas cosas o no puedes darle aquello que querias a la peque.
      Muas

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  2. La situación general es realmente preocupante. Hay muchísimas personas que no encuentran su sitio en el mundo laboral y eso es un drama que no se está solucionando. Estamos sobreviviendo y malviviendo rascando de aquí y de allí, con ayuda de familiares y con los trabajos en economía sumergida, porque si no no se puede entender que en este país no haya habido una revolución ya mismo.
    Estos temas me entristecen, me enfadan, me enervan, me cabrean...
    Solo puedo desearte mucha suerte en la búsqueda de empleo y mucho valor para tirar adelante.
    Yo, si me entero de algún trabajo, te aviso. Supongo que ya estará apuntado en Barcelona Activa y estas cosas, verdad? No sirve de mucho pero a veces ofrecen trabajo.
    Mil besos.

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    1. Justamente lo de Barcelona Activa nos lo han comentado amigos que leyeron el post y nos recomendaron otros medios.
      Nosotros malvivimos con un sueldo y con la ayuda de mis padres. Si no fuera por ellos; hace mucho tiempo que estaríamos en una situación totalmente insostenible.
      Y es que tener un trabajo, donde te rompes los cuernos y a final de mes tu dinero bien ganado desaparece sin más, sin ni siquiera verlo da rabia.
      Muas

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  3. Vaya, cuánto lo siento. La verdad es que es una faena. Espero que la situación mejore pronto, seguro que sí. Ánimo y para delante.

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    1. Muchas gracias. Eso esperamos, aunque ahora con el verano de por medio es algo dificil. Esperamos que todo se encauce, aunque hay momentos que lo vemos muy muy negro.
      Muas

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  4. Te mando un abrazo inmenso y muchísima fuerza!! No perdáis la esperanza, aunque cueste. El día menos pensado llegará ese trabajo que merecéis y miraréis atrás y os sentiréis orgullosos y reforzados de haber sobrellevado la situación juntos. Mucho ánimo y cuenta con mis oraciones!

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    1. Maite, muchas gracias por tus ánimos y fuerza. Intentamos no perderla, pero hay momentos de flaqueza que cuesta mucho seguir adelante.
      Espero que así sea y podamos respirar algo tranquilos, aunque sea tener para vivir y que a la peque nunca le falte de nada
      Muas

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